Una Política Hídrica para la Provincia de Malleco

adc21-0bio3

En las zonas urbanas de Malleco, quedan un número menor de viviendas sin conexión al agua potable. La mayoría si requiere agua abre el grifo o la llave para obtenerla en cantidad suficiente para: lavar ropa, cocinar alimentos, bañarse por el tiempo que se estime, asear el auto con abundante agua.

Pero poco nos preguntamos: ¿de dónde viene el agua que estoy bebiendo y preparando mis alimentos? ¿Qué químicos le vierten para hacerla potable y así, poder beberla con seguridad de no enfermarse?

La respuesta a la primera pregunta la podemos encontrar en el ciclo del agua, ejemplificado en sus tres estados: líquido en ríos, lagunas, esteros, vertientes; gaseoso en la evapotranspiración de bosques nativos como robles, raulíes, coigües, pajonales, entre otros; y sólido, contenida el agua en hielo de iceberg, ventisqueros y glaciares andinos.

La segunda respuesta la debemos buscar: en la cantidad de sales y minerales que determinan la calidad y seguridad del agua; en los fertilizantes y venenos vertidos por actividades agrícolas y forestales en los ríos de Malleco; en el flúor usado como profiláctico dental, cloro y otros químicos vertidos al agua, usados por empresas sanitarias por determinación legislativa.

Pensar una Política del Agua en Malleco, es pensar el cómo queremos gestionar el agua en vista su disminución notoria, en bajar las fuentes de contaminación de cursos de agua, en disminuir la tala de bosque nativo en la Cordillera de Nahuelbuta, principal protectora del agua y cuyos troncos se están convirtiendo en astillas para la calefacción del hogar. Algo nuevo debemos pensar.

Anuncios