¿Legalizar o no la marihuana? Habla un médico cirujano

Los medios periodísticos han denominado como Doctor Marihuana al colega psiquiatra que utiliza la cannabis sativa o bien indica,  como elemento de terapia y crecimiento personal en sesiones de terapia de grupo en sus pacientes. De acuerdo a los antecedentes que  se conocen a través de las redes sociales y medios de comunicación, el colega ha sido procesado  por su responsabilidad en el cultivo de la cannabis sativa, la cual tenía como único objetivo el uso terapéutico en sus pacientes.

La situación descrita parece un poco absurda, considerando que en 18 estados de USA, el cultivo de la marihuana ha sido legalizada para su uso medicinal, específicamente en pacientes con dolores crónicos  y en aquellos portadores de patologías cancerosas, especialmente los que se encuentran en etapa terminal de su enfermedad.  Incluso dos de estos estados la han legalizado para su uso recreativo.

Si la polémica sirve para enmendar rumbos y aclarar conceptos, bienvenida la discusión y el análisis crítico.

Me sorprende en general la actitud de los chilenos. Por razones que no es del caso analizar, en nuestro país se aceptan ciegamente las disposiciones de la autoridad aunque ellas sean erradas, y finalmente, nos percatamos que los principios del libre mercado que rigen todos los aspectos de las relaciones económicas de una sociedad capitalista, también conducen y controlan  los aspectos más íntimos de las relaciones comunitarias y de las políticas públicas, incluyendo, obviamente la salud pública y privada.

 El tema de fondo es que, en un grupo no menor de pacientes, la marihuana utilizada como infusión o volátil tiene acciones terapéuticas notables , amigables y a muy bajo costo si se permitiese su cultivo con estos fines. Todos sabemos que, desde tiempos remotos, los  pueblos originarios consumían en forma rutinaria alcaloides y sus derivados, especialmente en ceremonias  tribales de connotación mística o religiosa, lo cual, explica la tendencia a consumir elementos naturales también en el proceso de sanación. Es mas, tenemos dentro de nuestro cuerpo receptores específicos de canabinoides, los cuales se han desarrollado en un proceso evolutivo. Y, aunque mi práctica médica se inspira en principios científicos,  reconozco que  desconocemos la razón por la cual algunos de nuestros pacientes se mejoran, mientras  que en otros sencillamente fracasamos, a pesar de aplicar terapias similares. Yo creo que el conocimiento profundo del YO ayuda a muchos a superar los momentos de zozobra.

En este contexto, cualquier medida que ayude a tranquilizar, a disminuir los dolores, a encontrar paz, serenidad, confianza  y esperanza ayuda muchísimo a los  pacientes . Y, la marihuana es uno de estos medicamentos que ayuda eficazmente. Suprime el dolor, induce el apetito, es un excelente medicamento para enfermedades como el SIDA o tratamiento post quimioterapéutico.

Yo aludía a la sociedad de libre mercado, por cuanto, no tengo dudas de que, si una empresa farmacéutica  vendiese la marihuana procesada para fines terapéuticos, ello sería aprobado por la autoridad sanitaria rápidamente, y  por cierto se vendería a precios estratosféricos, como sucede con la mayor parte de los analgésicos potentes. Nuestros pacientes se  irritan  el estómago con listas interminables de analgésicos, antiinflamatorios, antidepresivos, ansiolíticos y otros, que  logran a medias su objetivo. Como habitualmente los pacientes se tornan adictos a los analgésicos de acción central, sienten dolor al no aumentar automáticamente las dosis que deben ser crecientes.. En ese sentido, el efecto de la cannabis sativa podría ayudar a la regulación personal  de las dosis, y  así lograr el objetivos central que es, no tener dolor, lograr disminuir la ansiedad y adquirir un poco de paz  en un acto que parece más amigable que el consumo de tabletas envasadas . Un acto que acerca al paciente a la naturaleza y a sus ancestros.

Y aunque nunca he consumido marihuana estoy tentado a hacerlo, para probar lo que pienso indicar a mis pacientes. Para ello, deberé recurrir a algún proveedor ilegal, como  lo hacen  muchas personas en este país. Por ello abogo a que se legalice el cultivo y venta de la marihuana con fines terapéuticos.    Una droga que en su historia no ha sido relacionada con la muerte de ningún ser humano, mientras que, la prescripción de otros analgésicos legalmente  autorizados,  están relacionados con  la muerte de decenas de miles de personas al año en Estados Unidos. ¿No será tiempo de legalizar el cannabis para uso medicinal?

Fuente: La Tercera

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